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Festival del Doble Nueve

Festival del Doble NueveOrígenes del Festival del Doble Nueve

「 <p>九月九日,费长房告恒景,登高避祸,佩萸饮菊。</p> 」

El Festival del Doble Nueve se remonta a épocas anteriores a la dinastía Qin y fue tomando forma durante los períodos de Primaveras y Otoños y de los Reinos Combatientes. Los antiguos consideraban que el nueve era un número yang; por ello, el…

El Festival del Doble Nueve cuenta con más de dos mil años de historia. La expresión “重阳” quizá pueda remontarse al período de Primaveras y Otoños y de los Reinos Combatientes. Aunque entonces todavía no se había configurado como festividad, ya existía la costumbre de ascender a lugares elevados, relacionada con la veneración de montañas y con el deseo de evitar desgracias y alejar calamidades.

Los antiguos clasificaban todas las cosas del Cielo y la Tierra en dos categorías, yin y yang: los números impares eran yang, y el nueve constituía el extremo de los impares. Por ello, el noveno día del noveno mes lunar era llamado “重阳” o “重九”.

Entre las distintas explicaciones sobre el origen de la festividad, la más difundida es la leyenda de alejar el mal y evitar las calamidades. Según 《续齐谐记》, obra de las Dinastías del Sur, Heng Jing (恒景), personaje de los Han Orientales, estudió el Dao durante años con el inmortal Fei Changfang (费长房). Fei le advirtió de que el noveno día del noveno mes se abatiría una gran desgracia sobre su familia y le dijo que podía evitarla subiendo a un lugar elevado, bebiendo vino de crisantemo y llevando cornejo. Heng Jing y su familia siguieron las instrucciones y salieron indemnes. Existen además otras explicaciones, como la teoría de las plegarias por la longevidad, la del consumo de los primeros frutos de la nueva cosecha y la de los ritos dedicados a la Gran Estrella de Fuego. El texto han 《西京杂记》 recoge: “汉武帝宫人贾佩兰九月九日佩茱萸,食蓬饵,饮菊花酒,云令人长寿。”

Festival del Doble Nueve / Orígenes del Festival del Doble Nueve
Faltan 350 días para Festival del Doble Nueve 8/10/2027 · Lunar 九月初九

El nombre “重阳”

Orígenes y relatos · Tras las huellas del pasado

Filosofía del *Yijing*

El origen del nombre “重阳” hunde sus raíces en la antigua teoría china del yin y el yang. El 《易经》 clasifica los números en yin y yang: los impares pertenecen al yang y los pares al yin. El nueve es el extremo de los números yang, el mayor de ellos, y recibe también el nombre de “老阳”. En el noveno día del noveno mes lunar, tanto el mes como el día están representados por el nueve. Dos nueves se superponen, de ahí el nombre “重九”; dos números yang coinciden, de ahí “重阳”.

En el 《易经》, las líneas yang se representan mediante el número nueve, considerado un número extremo del Cielo y la Tierra. En 《楚辞·远游》 aparece ya el verso “集重阳入帝宫兮,造旬始而观清都”. Aquí, sin embargo, “重阳” designa originalmente el cielo, es decir, la acumulación de energía yang en las alturas, y todavía no guarda relación directa con el noveno día del noveno mes. Aun así, la idea filosófica de “el yang llevado a su extremo” contenida en el término proporcionó un profundo sustrato cultural para que más tarde esa fecha recibiera el nombre de “重阳”.

El escritor Ming Zhang Dai (张岱) explicó en 《夜航船》: “九为阳数,其日与月并应,故号曰重阳”. El nueve no era solo el número yang más elevado; su pronunciación era además homófona de “久”, “duradero”. Por ello, el noveno día del noveno mes adquirió significados auspiciosos como larga vida, salud y longevidad. Fue precisamente la combinación de filosofía numérica y cultura de la homofonía la que convirtió una fecha ordinaria en una jornada auspiciosa digna de celebración.

De “九月九日” al Festival del Doble Nueve

Antes de que apareciera la denominación “重阳”, la festividad era conocida habitualmente como “九月九日” o “九日”. Aunque sus raíces más tempranas pueden remontarse a la época pre-Qin e incluso a tiempos anteriores, el primer registro escrito del nombre “重阳节” aparece en la época de los Tres Reinos.

El emperador Wen de Wei, Cao Pi (曹丕), escribió en 《九日与钟繇书》:

“岁往月来,忽复九月九日。九为阳数,而日月并应,俗嘉其名,以为宜于长久,故以享宴高会。”

Este es el testimonio documental más antiguo que dota al noveno día del noveno mes del nombre “重阳”. Desde la filosofía de los números y la cultura de la homofonía, Cao Pi interpretó la fecha como un día propicio “宜于长久”, sentando así las bases del Doble Nueve como festival de las plegarias por la longevidad.

El poeta Jin Tao Yuanming (陶渊明) escribió en el prefacio de 《九日闲居》:

“余闲居,爱重九之名。秋菊盈园,而持醪靡由,空服九华,寄怀于言”。

Se trata de uno de los primeros testimonios en los que los literatos convierten “重九” en objeto de contemplación estética y expresión poética. Ya en época Tang, el nombre “重阳” quedó plenamente establecido como denominación general de la festividad.

Otros nombres

A lo largo de la historia, el Festival del Doble Nueve desarrolló un sistema extraordinariamente rico de nombres alternativos. Además de “重阳” y “重九”, recibió también los nombres de “登高节” por la costumbre de ascender a lugares elevados; “茱萸节”, por llevar cornejo; “菊花节”, por admirar los crisantemos y beber vino de crisantemo; “女儿节”, por la costumbre de que las hijas casadas regresaran a la casa paterna; así como “九月九”, “九日” y “重九”.

Estas denominaciones revelan precisamente la diversidad de costumbres del festival y la complejidad de su proceso de integración cultural. “登高节” pone el acento en la actividad al aire libre; “茱萸节” destaca la función de expulsar el mal y evitar desgracias; “菊花节” subraya la dimensión estética y placentera; y “女儿节” refleja la calidez de la ética familiar. Cada uno de estos nombres es, en sí mismo, una huella que la historia ha dejado sobre la festividad.

Orígenes del festival

Orígenes y relatos · Tras las huellas del pasado

Las raíces más antiguas del Festival del Doble Nueve pueden remontarse al período pre-Qin e incluso a la alta Antigüedad. Estos orígenes no apuntaban directamente al noveno día del noveno mes, sino a los múltiples significados culturales asociados al otoño: sacrificios por la cosecha, culto astral y cuidado de los mayores con plegarias por la longevidad.

El sacrificio otoñal de degustación

El noveno mes lunar es el último del otoño. Para entonces, las cosechas ya se han recogido, los graneros están llenos y el ganado se encuentra fuerte y bien alimentado: es el momento idóneo para celebrar la abundancia y rendir culto al Cielo, la Tierra y los antepasados. El 《吕氏春秋·季秋纪》 registra claramente importantes actividades sacrificiales del noveno mes en época pre-Qin:

“(九月)命家宰,农事备收,举五种之要。藏帝籍之收于神仓,祗敬必饬。”

Y añade:

“是日也,大飨帝,尝牺牲,告备于天子。”

En el último mes del otoño, el Hijo del Cielo debía ofrecer sacrificios a los Cinco Emperadores y al templo ancestral, presentando los nuevos cereales y animales sacrificiales para comunicar al Cielo y a los antepasados la buena nueva de la cosecha. Este “秋尝” era uno de los ritos anuales centrales del sistema ceremonial pre-Qin.

El núcleo espiritual del sacrificio otoñal era la gratitud: gratitud al Cielo y la Tierra por conceder la cosecha, y gratitud a los antepasados por proteger el año agrícola. Esta tradición constituye uno de los estratos culturales más profundos del posterior Festival del Doble Nueve. Como han señalado algunos estudiosos: “九月丰收已成,祭祀先祖、告备天子的活动,展现了丰收的喜悦,表达了对祖先神灵的告慰。周代立国以农耕为本,丰收是最大的愿望。” Fue precisamente esta celebración de la cosecha y esta gratitud hacia las divinidades lo que más tarde dio al festival su tono de “宴饮高会” y “享宴高会”.

Sacrificios a la “Gran Estrella de Fuego”

Otro origen importante del Festival del Doble Nueve se encuentra en los antiguos rituales dedicados a la “Gran Estrella de Fuego” (大火星). Esta estrella, identificada con Antares, en la mansión Heart, era uno de los principales referentes astronómicos empleados por los antiguos para determinar las estaciones. En primavera aparecía al anochecer en el cielo oriental y señalaba el comienzo de las labores agrícolas; en el noveno mes lunar, al final del otoño, desaparecía bajo el horizonte occidental al anochecer, anunciando el final de la temporada de cultivo y la llegada del largo invierno.

El 《夏小正》 afirma “九月内火”. Aquí, “内” equivale a “纳” y significa que la Gran Estrella de Fuego se oculta bajo tierra. Su retirada no solo hacía perder a quienes dependían de ella para organizar la producción y la vida estacional una importante coordenada temporal, sino que también generaba un temor difícil de expresar entre quienes veneraban al Gran Fuego como una divinidad. El reposo del dios del fuego anunciaba la llegada del largo invierno. Por ello, del mismo modo que su aparición requería un rito para recibirlo, su retirada exigía una ceremonia de despedida.

Este ritual de despedida de la Gran Estrella de Fuego constituye una de las bases astronómicas más antiguas del Festival del Doble Nueve. Su desaparición estaba estrechamente vinculada al noveno mes lunar: cuando la estrella se retiraba, las personas celebraban sacrificios para despedir al dios del fuego y prepararse para el invierno. Aunque hoy resulte difícil reconstruir con precisión cómo eran aquellos antiguos ritos, la costumbre posterior de rendir culto al dios del fogón durante el Doble Nueve en algunas zonas de Jiangnan ha sido considerada una huella de los sacrificios del noveno mes dedicados al “Gran Fuego”.

Cuidado de los ancianos en otoño

El Festival del Doble Nueve está también estrechamente relacionado con la antigua tradición china de cuidar a los ancianos en otoño. El 《礼记·月令》 registra que, durante el octavo mes lunar, en pleno otoño, debía atenderse a los mayores, proporcionarles mesas y bastones y ofrecerles gachas ligeras y otros alimentos. Esta práctica otoñal de asistencia a los ancianos constituye uno de los antecedentes más antiguos de los posteriores temas del festival de respetar a los mayores y rogar por la longevidad.

Algunos estudiosos sostienen expresamente que la fiesta del noveno día del noveno mes “来源于先秦秋季的养老节与秋尝之祭,节日中‘养老祈寿’的观念比‘辟邪消灾’有着更悠久的渊源”.

¿Por qué se honraba a los mayores en otoño? La primavera es la estación del crecimiento de todas las cosas; la unión entre hombres y mujeres y la continuidad de la descendencia forman parte de su tema. El otoño, en cambio, es el tiempo de la madurez y del tránsito hacia el almacenamiento. Cuidar a los ancianos y pedir longevidad se ajustaba así al ritmo natural de “primavera para nacer, verano para crecer, otoño para cosechar, invierno para guardar”.

Los antiguos ordenaban los asuntos humanos siguiendo la sabiduría de actuar conforme al tiempo. Rendir culto a los antepasados, pedir bendiciones y respetar a los mayores en otoño expresa una profunda comprensión del ciclo de la vida propia de la civilización agrícola. Tanto si la fiesta del noveno día tuvo su origen en el sacrificio de la cosecha, en el culto a la Gran Estrella de Fuego o en las plegarias por la longevidad de los ancianos, todos estos orígenes revelan la capacidad de las sociedades agrícolas para comprender el ritmo del otoño y organizar la vida humana de acuerdo con él.

Diversas teorías sobre el origen del Festival del Doble Nueve

Tomando en conjunto estos antecedentes pre-Qin, la investigación académica ha formulado principalmente varias teorías:

Teoría del sacrificio por la cosecha — El festival se originó en los ritos de cosecha celebrados durante el noveno mes lunar del final del otoño, cuando, tras recoger los cultivos, las personas ofrecían sacrificios al Cielo y a los antepasados para agradecer sus favores.

Teoría del sacrificio a la Gran Estrella de Fuego — El festival procedería de los antiguos ritos dedicados a esta estrella. Cuando desaparecía en el noveno mes lunar, la gente celebraba ceremonias para despedirla.

Teoría del cuidado de los ancianos y las plegarias por la longevidad — El origen estaría en la tradición pre-Qin de atender a los mayores durante el otoño; el 《礼记·月令》 registra esta práctica ya en el octavo mes lunar.

Teoría de la expulsión del mal — El festival habría surgido del temor a la idea de que “cuando el yang llega a su extremo, necesariamente cambia”, y de ahí prácticas como ascender a lugares elevados, llevar cornejo y beber vino de crisantemo para evitar desgracias.

Estas teorías cuentan cada una con sus propios fundamentos y no se excluyen entre sí. Más bien, revelan conjuntamente los múltiples orígenes del festival desde distintas dimensiones históricas. Como han señalado algunos estudiosos, “节日的产生与发展与历法制度的演变息息相关”. La verdadera formación del Festival del Doble Nueve fue el resultado de la fusión gradual de estas diversas raíces a través de la evolución calendárica y de los cambios sociales.

Evolución histórica

Orígenes y relatos · Tras las huellas del pasado

Dinastía Han

Desde el período pre-Qin hasta la dinastía Han, el Festival del Doble Nueve pasó de ser un conjunto disperso de costumbres otoñales a adquirir una estructura festiva relativamente estable. La época Han fue el período decisivo en que se sentaron verdaderamente sus bases.

La fuente más autorizada sobre las costumbres Han del Doble Nueve es el 《西京杂记》, tradicionalmente atribuido al erudito Jin Oriental Ge Hong (葛洪). La obra describe con detalle cómo Lady Qi (戚夫人), consorte favorita del emperador Gaozu de Han, celebraba el noveno día del noveno mes en palacio:

“九月九日,佩茱萸,食蓬饵,饮菊花酒,云令人长寿。”

También recoge:

“菊花舒时,并采茎叶,杂黍米酿之,至来年九月九日始熟,就饮焉,故谓之菊花酒。”

Esto muestra que, ya a comienzos de los Han Occidentales, las costumbres del Doble Nueve habían llegado a la corte imperial, donde emperadores y consortes les concedían gran importancia y observaban ritos solemnes.

Según 《西京杂记》, tras la muerte de Lady Qi, su criada Jia Peilan (贾佩兰) fue expulsada del palacio y se casó con un hombre pobre. Jia llevó entonces al pueblo las costumbres palaciegas del Doble Nueve y explicó que, en el palacio, cada noveno día del noveno mes se llevaba cornejo, se comían 蓬饵 y se bebía vino de crisantemo para pedir longevidad. A partir de entonces, estas costumbres se difundieron entre la población. Aunque la historia quizá no responda por completo a los hechos históricos, refleja el proceso por el cual las prácticas del Doble Nueve se transmitieron desde la corte hacia la sociedad.

“九月九日,佩茱萸,食蓬饵,饮菊花酒,令人长寿” — el cornejo, los 蓬饵 y el vino de crisantemo eran los tres tesoros del Doble Nueve en época Han, destinados a alejar el mal y pedir abundantes bendiciones y larga vida.

Aunque el noveno día del noveno mes quizá todavía no fuera una festividad completamente fija durante los Han, ya contaba con prácticas relativamente estables. Cui Shi (崔寔) escribió en 《四民月令》, al describir la vida de los letrados-funcionarios de los Han Orientales medios:

“(九月)九日,可采菊花,收枳实”。

En aquella época, el cornejo, el 蓬 y el crisantemo eran plantas que maduraban en otoño y poseían valor medicinal. La manera antigua de organizar los asuntos humanos según el ritmo estacional y las propiedades de las cosas naturales continuaba así la tradición pre-Qin de actuar conforme al tiempo. En época Han aparecieron también los primeros testimonios escritos de la costumbre de pedir longevidad durante el Doble Nueve. Además, se celebraban grandes banquetes, herederos de las comidas colectivas con que se celebraban las cosechas en época pre-Qin. Puede decirse que las costumbres básicas del festival que han llegado hasta nuestros días ya habían tomado una forma reconocible durante los Han.

La formación del Festival del Doble Nueve en época Han estuvo estrechamente relacionada con la evolución del sistema calendárico. Antes de los Han, China utilizaba principalmente el sistema de datación por troncos celestes y ramas terrestres, combinando los Diez Troncos Celestes y las Doce Ramas Terrestres para designar cada día. Aunque preciso, no resultaba intuitivo para la población común.

Con el desarrollo de la sociedad, fue creciendo la necesidad de una manera más sencilla de expresar las fechas. Desde la etapa media y final del reinado del emperador Wu de Han hasta comienzos de los Han Orientales, el sistema ordinal de datación de los días fue extendiéndose cada vez más y acabó siendo aceptado oficialmente. Chen Kanli sostiene en 《序数纪日的产生与通行》 que la datación ordinal “应不早于汉武帝元狩六年,而在武帝末年至宣帝时期,则已产生并开始在涉及政治、军事、经济等领域的官私文书中流行”.

La difusión de este sistema hizo posible que festividades de números repetidos, como el tercer día del tercer mes, el quinto del quinto, el séptimo del séptimo o el noveno del noveno, se consolidaran formalmente. En la época en que predominaba la datación por troncos y ramas, las personas se fijaban en la combinación de esos signos correspondiente al día, no en su posición numérica dentro del mes. Cuando la datación ordinal se generalizó, la coincidencia numérica entre mes y día se volvió evidente y fácil de recordar. Fue precisamente esta transformación calendárica la que proporcionó la condición institucional necesaria para que el Doble Nueve se consolidara como una festividad de fecha fija en el noveno día del noveno mes.

Wei, Jin y Dinastías del Norte y del Sur

Los períodos Wei, Jin y de las Dinastías del Norte y del Sur fueron decisivos para que el noveno día del noveno mes pasara de ser una simple fecha a convertirse en el símbolo cultural del Festival del Doble Nueve.

En 《九日与钟繇书》, Cao Pi no solo confirmó el nombre “重阳”, sino que lo dotó del auspicioso significado de “宜于长久”. Al registrar explícitamente la relación homófona entre “九” y “久”, elevó el festival desde un concepto puramente calendárico hasta una celebración con un contenido cultural definido.

En la misma carta, Cao Pi elogió el crisantemo:

“是月律中无射,言群木庶草,无有射地而生。至于芳菊,纷然独荣。非夫含乾坤之纯和,体芬芳之淑气,孰能如此?故屈平悲冉冉之将老,思食秋菊之落英,辅体延年,莫斯之贵。谨奉一束,以助彭祖之术。”

La carta permite ver con claridad que el nombre del festival surgía de la superposición de dos nueves y que las costumbres de contemplar y consumir crisantemos contaban ya con una larga tradición.

La expansión del pensamiento taoísta durante Wei, Jin y las Dinastías del Norte y del Sur ejerció una profunda influencia sobre la formación del festival. La combinación, dentro del taoísmo, entre las teorías confucianas sobre calamidades y anomalías y las ideas de inmortales y fangshi contribuyó a consolidar tanto el nombre “重阳” como la ampliamente aceptada noción de expulsar el mal y disipar las calamidades.

Desde finales de los Han Orientales hasta las Seis Dinastías, China atravesó una época de grandes convulsiones y fragmentación política. La vida y los bienes de la población carecían de garantías efectivas, y el miedo a la fragilidad y brevedad de la existencia hizo que una festividad orientada a evitar calamidades y pedir seguridad adquiriera una importancia creciente. En un tiempo tan turbulento, la gente necesitaba con urgencia rituales capaces de alejar desgracias y pedir paz. El Doble Nueve se desarrolló rápidamente en respuesta a esa necesidad psicológica y social.

El erudito Liang meridional Zong Lin (宗懔) dejó una descripción detallada de las costumbres de la época en 《荆楚岁时记》:

“九月九日,四民并籍野饮宴。”

La gente celebraba banquetes al aire libre, bebía y disfrutaba del paisaje otoñal y de la alegría de la cosecha. La misma obra registra también:

“九月九日,佩茱萸,食莲耳,饮菊花酒,令长寿。”

Esto demuestra que, ya en las Dinastías del Sur, las costumbres de llevar cornejo, beber vino de crisantemo y pedir longevidad estaban plenamente desarrolladas.

El escritor Liang meridional Wu Jun (吴均) recogió en 《续齐谐记》 la célebre leyenda de ascender para evitar una calamidad, proporcionando así una narración completa que articulaba las principales costumbres del festival. Según la obra:

汝南桓景随费长房游学累年。长房谓曰:“九月九日,汝家中当有灾,宜急去,令家人各作绛囊,盛茱萸,以系臂,登高饮菊花酒,此祸可除。”景如言,齐家登山。夕还,见鸡犬牛羊一时暴死。长房闻之曰:“此可代也。”今世人九日登高饮酒,妇人带茱萸囊,盖始于此。

La leyenda de Heng Jing subiendo a un lugar elevado para evitar el desastre integra en una sola narración tres costumbres centrales del Doble Nueve: ascender a las alturas, llevar cornejo y beber vino de crisantemo. Aunque probablemente no sea sino una explicación popular de costumbres ya existentes, ejerció una enorme influencia en su difusión y popularización. Como han señalado algunos estudiosos: “在桓景的故事里,登高是为了消祸避灾,这是这项民俗最初始的内核,随着文明的发展,驱灾辟邪的色彩逐渐淡化,求愉悦和祈增寿的主题越来越浓。”

Dinastía Tang

La dinastía Tang fue el período decisivo en el desarrollo del Festival del Doble Nueve. Durante el reinado del emperador Dezong Li Shi (780–785), la corte incluyó oficialmente el noveno día del noveno mes lunar entre los “Tres Festivales Estacionales” (三令节). Estos eran el Festival Zhonghe, el primer día del segundo mes; el Festival Shangsi, el tercer día del tercer mes; y el Festival del Doble Nueve, el noveno día del noveno mes.

Su inclusión entre las festividades reconocidas por el Estado marcó el paso de una celebración surgida espontáneamente entre la población a una festividad oficialmente reconocida.

A partir de entonces, corte y pueblo celebraron juntos el Doble Nueve y las actividades se multiplicaron. La poesía Tang conserva numerosos testimonios de estas costumbres. En 《九月九日忆山东兄弟》, Wang Wei escribió “遥知兄弟登高处,遍插茱萸少一人”; y en 《子夜四时歌》, Guo Zhen dejó el verso “辟恶茱萸囊,延年菊花酒”. Durante los Tang, el festival incluía ya un rico repertorio de actividades: ascender, celebrar banquetes, admirar crisantemos y llevar cornejo.

En la dinastía Tang, la celebración no se limitaba a un solo día, sino que podía prolongarse dos o tres jornadas. Funcionarios y dignatarios banqueteaban y se divertían, mientras los literatos bebían vino y contemplaban crisantemos.

El poeta Tang Liu Yuxi (刘禹锡) escribió 《九日登高》. En principio quiso utilizar el verso “年年上糕处”, pero, como el carácter “糕” era considerado una grafía vulgar no registrada en los clásicos, no se atrevió a incluirlo. El escritor Song Luo Dajing (罗大经) recoge en 《鹤林玉露》 que Song Zijing (宋子京) se burló de Liu Yuxi diciendo:

“刘郎不敢题糕字,虚负诗中一世豪”。

La anécdota refleja indirectamente lo extendida que estaba la costumbre de comer pasteles del Doble Nueve durante los Tang. Los literatos podían dudar en escribir el carácter “糕”, pero entre la gente común la costumbre era ya habitual.

El Doble Nueve de época Tang hizo realidad la idea de “celebración conjunta de corte y pueblo”. En palacio, el emperador ofrecía banquetes a sus ministros, contemplaba crisantemos y componía poemas; entre la población, la gente ascendía, celebraba comidas al aire libre, llevaba cornejo y bebía vino de crisantemo. Esta configuración festiva compartida entre distintos estratos sociales sentó una base sólida para la continuidad y prosperidad del festival en siglos posteriores.

Song, Yuan, Ming y Qing

En época Song, el festival adquirió aún mayor animación. 《东京梦华录》 registra la magnificencia de las celebraciones en los Song del Norte, mientras que 《武林旧事》 señala que la corte de los Song del Sur “于八日作重九排当”, preparando ya el día ocho las actividades solemnes del día siguiente.

Uno de los ejes centrales del Doble Nueve Song era la contemplación de crisantemos. Según 《武林旧事》, cada año, durante el festival, el palacio organizaba grandes entretenimientos y exhibía numerosas variedades de crisantemos en el Salón Qingrui. El cultivo y selección de variedades alcanzó en los Song un nuevo nivel, y la contemplación de crisantemos pasó de ser una reunión elegante de literatos a convertirse en una celebración de amplio alcance social.

En cuanto a la gastronomía, los pasteles del Doble Nueve se volvieron más refinados. 《东京梦华录》 describe Bianjing, capital de los Song del Norte:

“前一二日,各以粉面蒸糕遗送,上插剪彩小旗,掺果实,如石榴子、栗子黄、银杏、松子肉之类。又以粉作狮子蛮王之状,置于糕上,谓之‘狮蛮’。”

Y 《梦粱录》 describe Hangzhou durante los Song del Sur:

“以糖面蒸糕,上以猪羊肉、鸭子为丝簇饤,插小彩旗,名曰‘重阳糕’。”

Estos testimonios muestran que el pastel del Doble Nueve en época Song no era simplemente un alimento, sino una pieza elaborada con cuidado, casi una obra de arte festiva, cargada de buenos deseos para que la vida ascienda paso a paso.

En la dinastía Ming, las celebraciones adquirieron aún mayor escala. Los eunucos y consortes palaciegos comenzaban a comer pastel de flores desde el primer día del noveno mes. El propio emperador ascendía el día nueve al monte Wansui para contemplar el paisaje otoñal y dar libre expresión al ánimo de la estación. El festival se había convertido ya en un ciclo festivo que comenzaba a gestarse desde principios de mes y se prolongaba durante varios días.

En la dinastía Qing, las costumbres del Doble Nueve continuaron muy vivas. En Pekín se colocaban ramas y hojas de crisantemo en puertas y ventanas para “解除凶秽,以招吉祥”. Durante la prosperidad de las eras Kangxi y Qianlong, la corte imperial celebraba ese día el Banquete de los Mil Ancianos (千叟宴), llevando la tradición de respeto a los mayores a un nuevo nivel. La combinación entre este banquete oficial y las prácticas populares de veneración a los ancianos reforzó de manera extraordinaria el tema del respeto a los mayores durante los Qing.

Los registros de Song, Yuan, Ming y Qing muestran que, aunque las costumbres cambiaron según época y región, determinados elementos permanecieron con sorprendente continuidad: banquetes, ascensos, consumo de pasteles, crisantemos y cornejo. Por mucho que cambiara la sociedad, la estructura básica de salir de casa, subir a contemplar la lejanía, llevar cornejo, beber vino de crisantemo y comer pasteles del Doble Nueve se mantuvo con extraordinaria persistencia.

Costumbres centrales

Orígenes y relatos · Tras las huellas del pasado

A lo largo de su prolongada evolución histórica, las costumbres del Festival del Doble Nueve se enriquecieron progresivamente y formaron un sistema centrado en ascender, contemplar crisantemos, llevar cornejo, beber vino de crisantemo y comer pastel del Doble Nueve.

Ascender a las alturas

La costumbre de ascender durante el Doble Nueve tiene una historia muy antigua. Precisamente por esta práctica, la festividad recibe también el nombre de “Festival de Ascender” (登高节).

Existen varias teorías sobre su origen. Una la relaciona con el antiguo culto a las divinidades de la montaña, pues se creía que podían proteger a las personas de las calamidades. Otra la vincula con subir para evitar desgracias: en tiempos anteriores al desarrollo de la ciencia moderna, se consideraba que durante el Doble Nueve la energía terrestre ascendía y la celeste descendía, llenando el mundo de influencias negativas. Una tercera explicación lo entiende como “ascender para despedirse del verdor” (登高辞青): el Doble Nueve representaba la última salida al aire libre del otoño, y ascender era una manera de despedirse de la estación.

Como ha señalado el profesor Wang Laihua, de la Academia de Ciencias Sociales de Tianjin, existen aproximadamente tres grandes explicaciones: ascender para evitar desgracias, culto a las montañas y ascender para despedirse del otoño.

Admirar crisantemos y beber vino de crisantemo

El Festival del Doble Nueve coincide con el momento en que los crisantemos alcanzan su plena floración. Cuando la mayoría de las flores ya se han marchitado, el crisantemo florece orgullosamente en el final del otoño y se convierte así en símbolo de pureza, integridad y fortaleza. La costumbre de contemplar crisantemos durante el Doble Nueve posee una larga historia.

Según 《西京杂记》, en época Han ya existía un método específico para elaborar vino de crisantemo:

“菊花舒时,并采茎叶,杂黍米酿之,至来年九月九日始熟,就饮焉,故谓之菊花酒。”

El vino necesitaba un año entero para madurar: se preparaba en un Doble Nueve y solo podía beberse en el siguiente. El proceso mismo encarnaba una paciente espera del paso del tiempo. En la Antigüedad, el vino de crisantemo era considerado un vino auspicioso, indispensable durante el festival para alejar calamidades y pedir bendiciones.

Llevar cornejo

El cornejo es uno de los símbolos culturales más importantes del Festival del Doble Nueve. Los antiguos solían colocarlo en el cabello o llevarlo sobre el cuerpo como adorno. Su aroma intenso se consideraba útil para ahuyentar insectos y humedad, disipar vientos nocivos, aliviar indigestiones y tratar afecciones de frío y calor. En el momento de transición estacional entre calor y frío, llevar cornejo se consideraba beneficioso para prevenir enfermedades.

Como los antiguos creían además que podía ahuyentar el mal, el Doble Nueve fue conocido también como “Festival del Cornejo” (茱萸节). El célebre verso de Wang Wei “遥知兄弟登高处,遍插茱萸少一人” se convirtió en una imagen literaria eterna de esta costumbre.

Comer pastel del Doble Nueve

Del mismo modo que el Festival del Medio Otoño tiene sus pasteles de luna y el Festival del Bote del Dragón sus zongzi, el Doble Nueve posee también su alimento estacional: el pastel del Doble Nueve (重阳糕).

En época Han se llamaba “蓬饵” y, con el tiempo, evolucionó hacia el pastel del Doble Nueve o pastel de flores. El carácter “糕” es homófono de “高”, “alto”, y remite tanto al acto de ascender como a la expresión “芝麻开花节节高”, encerrando deseos de progreso continuo y ascenso paso a paso.

Sobre los pasteles suelen colocarse pequeñas banderas de colores, símbolo del acto de subir a lugares elevados y deseo de que quienes los coman puedan también ascender paso a paso en la vida. En la actualidad no existe una única variedad fija de pastel del Doble Nueve; los distintos pasteles blandos consumidos en cada región durante la festividad reciben en conjunto el nombre de 重阳糕.

Espíritu cultural

Orígenes y relatos · Tras las huellas del pasado

De expulsar el mal a pedir longevidad

El núcleo cultural del Festival del Doble Nueve experimentó una evolución gradual de la expulsión del mal a la plegaria por la longevidad. En sus primeras formas, las costumbres tenían como principal función evitar calamidades: ascender para escapar de desgracias, llevar cornejo para ahuyentar el mal y beber vino de crisantemo para prevenir enfermedades.

Con el desarrollo de la sociedad, el componente de expulsión del mal y de evitación de desastres fue perdiendo fuerza, mientras crecían los temas vinculados al disfrute y a la búsqueda de una vida larga.

En 《九日与钟繇书》, Cao Pi interpretó la festividad como “宜于长久” basándose en la homofonía entre “九” y “久”. Desde entonces, pedir longevidad se convirtió en uno de sus temas centrales. El registro Han “佩茱萸,食蓬饵,饮菊花酒,云令人长寿” constituye una expresión temprana de esta orientación.

Respetar a los mayores y honrar a la familia

La tradición de respetar a los mayores durante el Doble Nueve puede remontarse a los antiguos ritos pre-Qin de cuidado de los ancianos en otoño. El pasaje de 《礼记·月令》 sobre la asistencia a los mayores en el octavo mes lunar es el testimonio documental más antiguo de esta costumbre.

A lo largo de la historia, esta práctica fue integrándose gradualmente con otras costumbres del festival. Desde la dinastía Ming, el Doble Nueve llegó incluso a recibir el nombre de “Festival de las Hijas” (女儿节): las mujeres casadas debían regresar a la casa de sus padres para visitarlos. Un dicho popular señala:

“九月九,搬回闺女息息手”。

Esto demuestra hasta qué punto el festival había adquirido ya un marcado contenido de ética familiar durante Ming y Qing.

En 1989, el gobierno chino estableció el noveno día del noveno mes lunar como “老人节” y “敬老节”, promoviendo en toda la sociedad el respeto, la veneración, el cuidado y la ayuda hacia las personas mayores. El 28 de diciembre de 2012, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional aprobó la revisión de 《老年人权益保障法》, estableciendo expresamente que cada noveno día del noveno mes lunar sería el 老年节.

Desde el cuidado otoñal de los mayores en época pre-Qin, pasando por el “Festival de las Hijas” de Ming y Qing, hasta el actual “Festival de los Mayores”, el tema cultural del Doble Nueve de respetar a los ancianos y honrar a la familia ha atravesado milenios y conserva hoy una poderosa vitalidad.

Carácter cultural

Entre las festividades tradicionales chinas, el Festival del Doble Nueve posee una identidad cultural singular. A diferencia de la Fiesta de la Primavera, centrada en despedir lo viejo y recibir lo nuevo; Qingming, dedicado al recuerdo de los difuntos; el Festival del Bote del Dragón, asociado a la conmemoración de figuras virtuosas; o el Festival del Medio Otoño, centrado en la luna llena y la reunión familiar, la preocupación esencial del Doble Nueve es la vida: su duración, expresada en la longevidad; su calidad, expresada en la salud; y su continuidad, expresada en el respeto a los mayores.

No depende de un único personaje histórico ni se limita a una emoción particular, sino que toca directamente una de las preocupaciones humanas más universales y permanentes: valorar la vida y bendecirla.

El festival encarna también la sabiduría del equilibrio entre yin y yang de la filosofía china. En el noveno día del noveno mes, dos números yang coinciden y la energía yang alcanza su máximo. Los antiguos creían que “阳极必变”: cuando el yang llega a su extremo, necesariamente se transforma en su contrario.

Por ello, el Doble Nueve es al mismo tiempo una celebración del apogeo del yang y una actitud de alerta ante el ascenso próximo del yin, representado por el invierno. Ascender para aproximarse al yang, llevar cornejo para resistir el frío y beber vino de crisantemo para prolongar la vida son costumbres que pueden entenderse como formas activas de cuidar la salud y la existencia dentro de un marco filosófico de transformación entre yin y yang.

Reflexiones finales

Orígenes y relatos · Tras las huellas del pasado

La formación del Festival del Doble Nueve fue el resultado de miles de años de acumulación cultural china y de la continua incorporación del espíritu de cada época. Sus raíces se encuentran en los antiguos sacrificios otoñales y el culto astral; sus primeras formas surgieron en los ritos pre-Qin de cosecha y despedida de la Gran Estrella de Fuego; las costumbres básicas quedaron asentadas en la corte y entre la población Han; el nombre “重阳” adquirió contenido cultural en el contexto del pensamiento taoísta y de la poesía letrada durante Wei y Jin; la dinastía Tang lo convirtió en fiesta oficialmente reconocida; y durante Song, Yuan, Ming y Qing, la participación de toda la sociedad lo llevó a su madurez y aseguró su transmisión.

Desde el pre-Qin “秋尝之祭” hasta las prácticas Han de “佩茱萸、食蓬饵、饮菊花酒”; desde el ideal de Cao Pi de “宜于长久” en Wei y Jin hasta su condición de uno de los “三令节” en los Tang; desde los “重阳糕” y los grandes banquetes de crisantemos de los Song hasta el “女儿节” y las tradiciones de respeto a los mayores de Ming y Qing, el Festival del Doble Nueve atravesó una larga transformación: del sacrificio a la costumbre popular, de expulsar el mal a pedir longevidad, de las élites a la participación general y de lo religioso a lo ético.

Conserva tanto la reverencia y gratitud de la antigua civilización agrícola hacia el Cielo, la Tierra y las divinidades como las aspiraciones más sencillas de generaciones enteras hacia la longevidad, la salud y la paz.

El 20 de mayo de 2006, el Festival del Doble Nueve fue incluido en la primera Lista Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial. En 2012, quedó establecido legalmente como “老年节”. Desde el cuidado otoñal de los ancianos en época pre-Qin hasta el actual Festival de los Mayores, el Doble Nueve ha atravesado más de dos mil años de historia. Su núcleo cultural de respetar a los mayores y honrar a la familia no solo no ha quedado obsoleto, sino que, en una sociedad cada vez más envejecida, ha adquirido una relevancia contemporánea sin precedentes.

Como han resumido algunos estudiosos, la cultura del Doble Nueve constituye un sistema cultural integral que reúne cultura de celebración de la cosecha, excursiones, sacrificios, cultura del crisantemo, entretenimiento, expulsión del mal, respeto a los maestros, cultura femenina, poesía y otras dimensiones. El Festival del Doble Nueve, llegado desde una antigüedad remota, continúa iluminando hoy el espíritu de los chinos gracias a su riqueza cultural y a su profunda dimensión humanista.

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Comentarios de Lectores

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