Buscar a Maguai
Al amanecer del primer día del primer mes lunar, los habitantes de la aldea hacen sonar los tambores de bronce y salen en grupos hacia los campos para buscar ranas que aún permanecen en hibernación. Hombres y mujeres, ancianos y niños, se dispersan por los campos cercanos y las orillas de los arroyos buscando a la deseada “Yaguai” (雅拐), conocida localmente como la “Madre Maguai” (蚂拐婆).
Según la tradición local, quien encuentra primero una rana recibe una fortuna especial. Es honrado como “yerno del Rey del Trueno” y recibe el título de Maguai Lang (蚂拐郎), literalmente “Novio de Maguai”, convirtiéndose en el responsable de dirigir los ritos de ese año. El líder guía entonces a los aldeanos en el encendido de petardos ceremoniales para comunicar al Rey del Trueno la alegre noticia de que el mundo humano se dispone a venerar a Maguai. La rana es recibida ceremoniosamente en la aldea y colocada en un palanquín decorado antes de ser introducida en un tubo de bambú preparado de antemano, conocido como “ataúd de Maguai” (蚂拐棺).
Venerar a Maguai
Los principales ritos de veneración se celebran el decimoquinto día del primer mes lunar e incluyen el levantamiento de estandartes rituales, las ofrendas y los encuentros de canciones de Maguai. Los habitantes colocan ofrendas, hacen sonar los tambores de bronce, queman incienso y rinden culto a Maguai. La ceremonia es presidida por un anciano muy respetado de la aldea. El ataúd de Maguai se coloca dentro del pabellón de Maguai (蚂拐亭) y se presentan ofrendas como los tradicionales tres animales sacrificiales (三牲), arroz glutinoso de cinco colores y vino. El oficiante recita fórmulas rituales y pide a la Diosa Rana que bendiga a toda la aldea con buen tiempo, cosechas abundantes y prosperidad para personas y animales.
El levantamiento del estandarte constituye una parte importante de los ritos de Maguai. Cada año, el decimoquinto día del primer mes lunar, los habitantes de Baying celebran la tradición de “levantar el estandarte” (立幡), literalmente elevar un mástil y suspender de él un estandarte de papel, conocida localmente en zhuang como “Yaotonggan” (曜筒竿). Junto al antiguo lugar de enterramiento de Maguai, situado a la entrada de la aldea, los habitantes levantan estandartes de papel de colores de cinco o seis metros de altura, disponen ofrendas, hacen sonar tambores de bronce, lanzan petardos y veneran a Maguai. El rito del estandarte se relaciona simbólicamente con los 365 días del año. Según la tradición local, este es un día en que el Emperador de Jade concede una gracia especial y permite que los campesinos ofrezcan ratones para que las divinidades celestiales los castiguen y eviten que vuelvan a destruir las cosechas, garantizando así buen tiempo, abundancia de grano y prosperidad para seres humanos y animales durante el nuevo año.
Guardar duelo y honrar a Maguai
El rito conocido como “guardar duelo por Maguai” (孝蚂拐) es uno de los momentos más profundamente humanos de toda la fiesta. En la cultura zhuang, xiao (孝) —la piedad filial— no se dirige únicamente a los padres, sino que también puede extenderse a los seres divinos. Guardar duelo por Maguai refleja, por tanto, una concepción tradicional zhuang en la que las divinidades de la naturaleza son tratadas casi como miembros de la propia familia.
Después de veinticinco días de vigilia y de procesiones por la aldea, la Fiesta Maguai entra en su etapa culminante. Los habitantes bailan la Danza de Maguai y cantan canciones de Maguai como forma de mantener la vigilia por la rana. Durante la noche permanecen junto a Maguai y expresan su respeto y gratitud mediante el canto y la danza. Al anochecer, el palanquín decorado es llevado bajo el pabellón de Maguai, donde vuelven a interpretarse danzas y canciones como parte de la vigilia. El sonido de los tambores de bronce continúa durante toda la noche, mientras los cantos y bailes se suceden sin interrupción. De esta manera, la comunidad acompaña a Maguai durante sus últimas horas con la forma más intensa de respeto y devoción colectiva.
Llevar a Maguai por la aldea
Desde el primer día hasta el final del primer mes lunar, los niños llevan a la rana por la aldea durante el día y visitan cada hogar para ofrecer felicitaciones de Año Nuevo. Transportan el ataúd de Maguai, hacen sonar los tambores de bronce y recorren la aldea en procesión, deteniéndose brevemente ante cada casa para recitar juntos palabras de bendición antes de devolver finalmente el ataúd al lugar destinado para su reposo.
La procesión constituye esencialmente un rito de visita casa por casa para rendir respeto a Maguai. En cada vivienda, los participantes recitan en voz alta fórmulas de bendición y desean a la familia buena fortuna durante el nuevo año, prosperidad para el ganado y abundancia de cereales. El dueño de la casa recibe a la comitiva con petardos y entrega a cambio arroz, pasteles de arroz glutinoso, huevos teñidos de rojo, sobres rojos u otros obsequios. Los regalos recogidos durante el recorrido reciben el nombre de “objetos de fortuna y longevidad” (福寿品). Los alimentos que cada hogar entrega como ofrenda a Maguai pasan a formar parte de la “comida de Maguai” (蚂拐饭) y, según la costumbre tradicional, toda la aldea comparte después un gran banquete comunitario cuando concluyen las actividades del festival.
Enterrar a Maguai
El entierro de Maguai es el ritual más misterioso de la fiesta y también uno de sus momentos culminantes. Ese día se elige una hora propicia y los habitantes llevan el palanquín decorado hasta el lugar donde será enterrada la rana. Allí abren el precioso ataúd en el que había sido depositada la rana del año anterior. Si los huesos de la rana han adquirido un color amarillo dorado, se interpreta como señal de que el nuevo año será favorable; inmediatamente resuenan todos los tambores de bronce y la multitud estalla en vítores. Si los huesos aparecen grises o negros, por el contrario, se considera un indicio de que el año puede ser desfavorable, y los aldeanos queman incienso y rezan para alejar las desgracias y atraer bendiciones.
Cuando se procede al entierro de la nueva Maguai, todos permanecen en silencio y con actitud reverente. El “Yerno de Maguai” (蚂拐婿) deposita primero el ataúd en la tierra siguiendo la orientación tradicional, con el cuerpo dispuesto de este a oeste. Después, los presentes se apresuran a añadir tierra y levantar el túmulo funerario. Alrededor de la tumba se colocan ofrendas. El entierro de la nueva rana se realiza con gran solemnidad: el ataúd de Maguai correspondiente al año en curso se deposita en la sepultura y la comunidad celebra su despedida final.
Una vez enterrada Maguai, hombres y mujeres, ancianos y niños, se reúnen alrededor de una hoguera para cantar y bailar, enviando simbólicamente el espíritu de Maguai de regreso al cielo. La celebración continúa durante toda la noche hasta el amanecer.
Encuentros de canciones y Danza de Maguai
El encuentro de canciones de Maguai (蚂拐歌会) constituye una de las actividades más importantes de la fiesta. Durante la celebración, los habitantes hacen sonar gongs y tambores e invitan a cantores de las comunidades vecinas. Todos se visten con sus mejores prendas festivas y se reúnen mientras las canciones llenan los campos. Jóvenes solteros y solteras de las aldeas zhuang cercanas llegan en gran número, se reúnen alrededor de las hogueras o forman parejas en los campos y caminos rurales, donde entonan de forma antifonal canciones Maguai (蚂拐歌) —cantos tradicionales de cortejo— para buscar a la persona que les atrae.
La Danza de Maguai (蚂拐舞) es la forma de danza más representativa de la fiesta. Muchos de sus movimientos imitan a las ranas, entre ellos profundas flexiones de piernas, inclinaciones hacia atrás apoyándose en un bastón, pequeños pasos laterales y movimientos de pisada acompañados de vibraciones. Es una danza llena de referencias a la vida cotidiana, con un carácter vivo, humorístico y juguetón. En la noche culminante de la celebración, los participantes se colocan antiguas máscaras y ejecutan numerosas danzas populares: danzas de veneración a la divinidad Maguai, danzas dedicadas al tambor de bronce, danzas que representan el arado y el rastrillado de los campos, el trasplante del arroz, la pesca y captura de camarones, el hilado y el tejido, así como danzas de agradecimiento a Maguai por la cosecha. Cada una de ellas constituye una representación artística de la vida agrícola del pueblo zhuang.
La gastronomía de la Fiesta Maguai
La preparación del arroz glutinoso de cinco colores (五色糯米饭) es una de las tradiciones culinarias más importantes de la Fiesta Maguai. El arroz se tiñe con pigmentos naturales obtenidos de plantas, dando lugar a colores intensos, aromas agradables y un sabor característico. Machacar ciba (糍粑) —pasteles de arroz glutinoso— constituye también una actividad colectiva durante la celebración, mientras que los huevos teñidos de rojo simbolizan buena fortuna y alegría. El día de la fiesta, los aldeanos sacrifican cerdos y gallinas y preparan grandes banquetes. La comida de Maguai se compone de las ofrendas entregadas por las distintas familias y, según la costumbre tradicional, toda la aldea participa en un banquete comunitario una vez concluidos los rituales.
Comentarios de Lectores
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